Recomendación musical: Cuervo, no te niegues a cantar
Un solitario anciano atrapa y enjaula al cuervo que visita siempre su jardín. Está obsesionado con que el pájaro cante. Enfurecido y desesperado, sacude su precaria jaula para así obligarlo. Necesita su voz. Él cree que es su hermana mayor que viene a llevárselo. Murió cuando los dos eran muy jóvenes. Todavía se acuerda de ella cantándole de niño cuando se sentía asustado. Aprisiona ese recuerdo como aquel cuervo. Aferrándose a él con dolor y profundo silencio por las noches. Necesita su voz. Mucho más que su voz.
The Raven That Refused to Sing es la canción del álbum del mismo nombre creado por Steven Wilson y ayudado por el ingeniero de sonido Alan Parsons, famoso por estar detrás de álbumes como The Dark Side of The Moon (Pink Floyd) y Let It Be (The Beatles). El videoclip de la canción es bellísimo, está hecho con la técnica de papel recortado a mano, lo que le da ese efecto de animación tradicional. Su estilo está inspirado en el animador ruso Yuri Norstein.
La música suena en un tono lúgubre rodeado de misticismo y una voz fantasmagórica junto a un piano. Se une un violín solitario, onírico, mezclándose con un bajo poderoso que de forma extraña logran hacer sentirte melancolía y catarsis al mismo tiempo. La fuerza de su letra en el estribillo tiene un impacto emocional como para dejarte abatido:
”Canta para mí cuervo, la extraño demasiado."
"Canta para mí Lily, te extraño demasiado.”
El sufrimiento del anciano se siente en el canto, especialmente en los momentos de respiración ahogada y en las súplicas desesperadas por volver a ver a su hermana.
A pesar de lo tétrico y triste, es una canción bella porque te genera paz. Explora todo ese dolor de perder a un ser querido y esa necesidad de querer verlo una vez más; lo lleva a un cauce final: a un estado de verdadera vulnerabilidad, de remembranza y de sanación. Cuando mi mejor amigo falleció, fue muy duro. Esta canción sobre el duelo ayuda a transitar el dolor y a no sentirte mal por extrañar a alguien.
Steven Wilson es un autor atrevido con un álbum de lo más nostálgico y peculiar, pero muy original. Es un maestro que sabe cómo explotar su voz para crear algo cautivante, intenso y complejo; difícil de digerir, pero imposible de olvidar.